Ejercicio Físico

El deporte para mejorar la calidad de vida

Ejercicio físico y FQ

 

El ejercicio físico constituye uno de los cuatro pilares del tratamiento en fibrosis quística. Su práctica regular ayuda a mantener una mejor condición física y psicológica, y una mejor calidad de vida.

La actividad física se moldeará a las necesidades de cada persona.

Debe incluir ejercicios para el entrenamiento de la resistencia y la fuerza muscular y la flexibilidad, el equilibrio y la coordinación. Así como actividades cardiovasculares.

La importancia del deporte

 

El mantener un buen estado físico es importante por varias razones en las personas con FQ. Una buena resistencia, buena fuerza muscular y movilidad, así como la conciencia del propio cuerpo, influencian la calidad de vida, la sensibilidad a las infecciones, la capacidad de hacer frente a las infecciones y el nivel de actividad en el tiempo libre.

¿Cómo son las sesiones?

Calentamiento
movilidad articular y específico

Parte principal
con trabajo específico

Vuelta a la calma
mediante estiramientos y respiraciones

¿Por qué es recomendable el ejercicio físico en FQ?

 

El ejercicio físico debe ser algo habitual en la rutina diaria. No debe ser estresante, ni agotador y ha de adaptarse a las motivaciones e intereses de cada participante, para inculcar en el sujeto una serie de hábitos de vida saludable.

1

Mejora de la limpieza de moco de las vías respiratorias.
2

Aumento de fuerza y resistencia de músculos ventilatorios.
3

Reducción en la resistencia de la vía aérea.
4

Aumento de la tolerancia al ejercicio.
5

Reducción de la ansiedad y la angustia, aumento de la sensación de bienestar.
6

Menor número de ingresos hospitalarios por exacerbación pulmonar.

Programa personalizado

 

En la actualidad, numerosos estudios científicos han demostrado que el ejercicio físico y el deporte, mediante un programa individualizado, supervisado y adaptado a las necesidades integrales e individualidades de cada persona con FQ, en sus dimensiones fisiológica, psicológica y social, va a mejorar significativamente su calidad de vida.

 

Al inicio, y periódicamente, se realizará una evaluación individual a todos los sujetos pertenecientes al programa. Con ello conocemos los niveles de partida y la evolución. Con esos datos se realizan readaptaciones y estudios sobre su efectividad.

Es difícil describir la estructura exacta del programa, al ser individual y haber tanta variabilidad entre las personas con FQ.